4 ... ANIGONGUIX
EL PODER DE LAS ELEFANTAS
EL PODER QUE CONTROLA A LAS ELEFANTAS
Es por todos bien sabido que los elefantes son seres muy inteligentes que guardan y veneran a sus muertos con ahínco y vocación desmesurada. Pero tan solo quienes viven en el mundo de los seres supremos conocen el poder y el peligro que en tales animales se oculta, latente, desde la antigüedad.
Muchos seres supremos han reinado en el mundo de los humanos antes y desde que la memoria es capaz de recordar . Los dioses más conocidos son sin más esos seres supremos que han ansiado el poder y han utilizado sus dotes y facultades para conseguirlo. Se han ido sucediendo uno tras otro siguiendo los propósitos de la ley natural que va dotando a quienes considera capaces de soportar tal empresa su naturaleza suprema.
Estos seres, llamados dioses por las ánimas mortales, han ido muriendo sucesivamente a causa de su propia ambición, pues el único conocimiento que se les es obstaculizado en el momento de su nacimiento es que una vez venerados y conocidos por la humanidad son rebajados al estado mortal, ya que la frivolidad humana es la única capaz de condenarlos a perder su estado supremo.
¿CUANTOS DIOSES VENERADOS ANTAÑO SON AHORA RIDICULIZADOS, CARICATUZADOS EN CIENTOS DE DIBUJOS, FIGURAS QUE SE VENDEN AMBULANTES EN LAS FERIAS Y A MERCED DE LOS DESIGNIOS DE LA MODA Y DE LAS NUEVAS TENDENCIAS QUE HACEN QUE SE LES ADORE FALSAMENTE?
Pero la naturaleza de estos seres es tan soberbia que necesitan ser adulados hasta en su muerte y es por ello que fueron creados los elefantes, capaces de venerar a sus muertos durante toda su existencia sin importarles la naturaleza de sus almas.
Todos estos seres supremos, llamados dioses, al morir, al perder su supremacía, mutan su forma de vida para transformarse en elefantes, obligados a vivir bajo la amenaza de los furtivos, tratados como animación en la feria o medios de trasportes, pero con la recompensa de que a su muerte volverán a sentir el respeto de antaño, perdido por su desmesurado amor propio.
No es del todo desacertado el mandamiento cristiano que advierte…
NO NOMBRARÁS EL NOMBRE DE DIOS EN VANO
Así pues el mundo de los elefantes está formado por todos aquellos seres supremos que han dejado de ser respetados por la humanidad. Incluso el ser supremo más maligno que existió jamás ha sido condenado a la vida como animal, pero privado de la fuerza de los animales y con una única cualidad plausible de ser envidiada, la posibilidad de elevarse del suelo y mantenerse en el aire a fuerza de batir sus alas.
Pero si algo pueden conseguir los seres supremos si se emplean fervorosamente es volver a nacer, si bien volviendo a ser lo que fueron en su momento, con el consiguiente peligro de volver a su estado animal, o bien adoptando otra forma muy distinta.
Es bien sabido que aquellos seres supremos que no se han conformado con ser elefantes han preferido adoptar la segunda opción, creándose un ser con alma de elefante, pero que puede y se desenvuelve en el interior del mundo de los humanos, reuniéndose de vez en cuando en zoológicos, zonas de ocio especializadas, donde poder satisfacer sus necesidades sexuales. El acto realizado entre un ser supremo y un mortal no tiene un placer mayor que el de rozar un milímetro de terciopelo con la punta del dedo. En cambio, cuando dos seres supremos se encuentran en la intimidad las sensaciones se multiplican al sumar la supremacía de uno con la del otro.
CURIOSO EL CASO DEL SER SUPREMO QUE ATEMORIZANDO Y GOBERNANDO A LA HUMANIDAD PRETENDE SER QUIEN HA OBEDECIDO SUS ÓRDENES, PUES A SIDO ÉL QUIEN LE HA ELIMINADO




